
Redactora, escritora y consultora en comunicación, también me impulsa una profunda pasión por el arte, la cultura y el autoconocimiento. Mi trayectoria atípica me ha permitido desarrollar una visión holística que integra no solo la comunicación, sino también una dimensión artística y espiritual.
A lo largo de mi experiencia, dirigí durante cinco años una fundación que fomentaba el espíritu emprendedor en los jóvenes, manteniendo siempre una perspectiva profundamente humanista de la realidad. También escribí para una revista francófona en Barcelona, explorando temas sociopolíticos, artísticos y culturales. Mi camino me llevó además a coescribir libros, entre ellos «He fracasado, ¿y qué?«, sobre el fracaso en el emprendimiento, y «Buscando las Estrellas«, que aborda la educación y la inmigración.

¿Mis orígenes? Una mezcla hábilmente combinada de raíces mediterráneas y bretonas. Ambas culturas siempre han estado omnipresentes en mi vida y, de hecho, necesito esta dualidad para sentirme completa. Para mí, esta dualidad es una riqueza que enriquece cada uno de mis proyectos y mis investigaciones personales. Curiosa y apasionada por los desafíos, me guía un aprendizaje constante y el perfeccionamiento de mis habilidades.
En este proceso, el arte juega un papel clave como motor de transformación. La influencia de Venus, diosa del amor, el arte y la armonía, se refleja no solo en mi manera de entender la comunicación y la gestión cultural, sino también en mi práctica de la astrología. Esta disciplina me ayuda a comprender los ciclos y energías que influyen en nuestro camino, permitiéndome integrar principios de equilibrio y belleza en cada proyecto. Venus simboliza para mí la armonía, la creatividad y la expresión del ser. Por ello, busco siempre plasmar estos elementos en mis proyectos, ya sean artísticos, estratégicos o espirituales. Así, el arte, en todas sus formas, se convierte en un medio de expresión, conexión y transformación, potenciado por una comprensión más profunda de las energías que nos rodean.